“Celso Albelo, que cantaba por primera vez el rol de Manrico, el trovador enamorado de Leonora, que rivaliza con el Conde Luna en el campo de batalla y también en el amoroso; un debut valiente y sin reservas; no le hizo falta bajar la partitura ni medio todo -como hacen algunos colegas legítimamente- para dar las notas más agudas de la aguerrida cabaletta “Di quella pira”; además, se mostró desenvuelto a lo largo de toda la representación; basculó con autoridad los pasajes más líricos y dramáticos…”
El Correo (España)
“El cantante canario tiene ya tras de sí una carrera con el suficiente peso como para suponer que cuando se ha decidido a dar el paso de cantar Manrico tiene las condiciones técnicas y físicas para ello. Y después de oírlo sólo cabe la opción de darle la razón. Su visión del personaje, tanto por sus características vocales como por su estilo propio, le distancian, en cierta medida, del Manrico que han cantado los tenores spinto de los últimos 70 años. Su enfoque se centra en el indudable influjo belcantitsta que impregna la partitura de Verdi y por ende su interpretación es más lírica y, añadiría yo, más fresca. Impecable en todo momento, con una proyección espectacular y con unos agudos restallantes y bellos, destacaría especialmente dos momentos de su intervención: la maravillosa aria Ah! sì, ben mio, coll’essere, previa a una espectacular Di quella pira (incluida una segunda vuelta con unas variaciones preciosas que pocos cantantes introducen en su interpretación), cantada con una clase y emoción poco frecuentes y todo el final en la Aljafería, en el que la escritura verdiana vuelve de una manera clara al belcantismo pero, indudablemente, ya abriendo nuevos caminos. En esa escena es donde Albelo demostró que su acercamiento al papel es totalmente honesto y lleno de posibilidades. Hay cosas que limar, por supuesto, pero estoy seguro que el tenor va a ser un referente en este papel en los próximos años”.
Platea Magzine (España)
“Celso Albelo triunfa en Bilbao en su debut como Manrico; ha confirmado, una vez más, el excelente momento de forma en el que se encuentra el cantante canario, que afrontaba con enorme riesgo esta incursión en el universo dramático verdiano. La voz de Celso Albelo brilló desde la romanza del primer acto, Deserto sulla terra, mostrando un timbre maravilloso y una gran musicalidad”.
Diario de Avisos (España)
“Celso Albelo abordó el papel con gran inteligencia, sin perder de vista sus propias cualidades y su estilo, presentando un Manrico lírico y siempre solvente en sus agudos. Muy ovacionado a lo largo y al término de la representación”.
Mundo Clásico (España)
“il debutto nella parte del protagonista Manrico del tenore di Tenerife Celso Albelo. Chi firma segue la sua carriera dagli albori, ed il ricordo corre ad un Rinuccio al Teatro Piccinni di Bari e poi al Nadir ascoltato a Trieste poco dopo… e son passati più di venti anni. Allievo di Carlo Bergonzi ed emulo del Canario per eccellenza in campo tenorile, Alfredo Kraus di cui ha ereditato la estensione e la tecnica canora, dotato di un timbro pregevole e di un colore inconfondibile, Albelo modestamente ammette di non aver mai fatto “il passo più lungo della gamba”, ma ha maturato negli anni un’evoluzione vocale che ora gli apre le porte al repertorio verdiano, in particolare del Verdi dei cosiddetti “anni di galera”, che va oltre i personaggi finora affrontati con successo: il Duca di Mantova ed Alfredo Germont. La voce del 46enne tenore è naturalmente evoluta ed egli può affrontare una parte ritenuta erroneamente appannaggio di voci “spinte”, trattandosi in realtà di un ruolo squisitamente lirico e pensato per lo stesso interprete del Duca in Rigoletto, mantenendo inalterata la proiezione in acuto, e non ci si riferisce solo al fatidico “Do di petto” non scritto lanciato e sostenuto con fulminea sicurezza sull’Allarmi che conclude la “pira” ripetuta e variata nelle due strofe, ma pure al Re sovracuto emesso a siglare il terzetto del primo atto. Ma ciò che pare notevolissima, già ai nastri di partenza di un debutto che presenta come è logico un buon margine di superazione in prossime ed ulteriori prove, è la presa del personaggio romantico, reso con adolescenziale e filiale trasporto nei confronti di Azucena, con romantico ed appassionato innamoramento verso Leonora (mirabile la cesellatura dell’Ah si ben mio che gli è valsa un’autentica ovazione), veemente e gagliardo verso il fratello rivale, Nuno Conte di Luna. Colori di una tavolozza ricchissima ed usata generosamente, con dinamica varia e fantasiosa, con un fraseggio ed un accento sempre motivati ed esemplari. Insomma, si è andati al di là delle più rosee ed affettuose previsioni, dettate certo da stima ed anche, perché negarlo, grande affetto.
I Teatri dell’Est / Opera senza confini (Italia)
«Albelo, uno de los tenores líricos más importantes del panorama internacional, afrontó el arriesgado reto de encarnar por primera vez el papel de Manrico, saliendo triunfador debido a un gran fraseo, unos poderosos agudos y un volumen vocal indiscutible. Impecable en la romanza del primer acto, ‘Deserto sulla terra’, llevó a los terrenos de lo lírico el aria ‘Ah! Si, ben mio’ del tercer acto. Su entrega y lucha durante toda la noche en la defensa del personaje fue encomiable, como quedó demostrado en la archiconocida cabaletta ‘Di quella pira’, cantada en su tono y coronada con una nota final que alargó una barbaridad. Para el recuerdo, sus prestaciones canoras en el ‘Miserere’ junto a Pirozzi y el magnífico Coro de la Ópera de Bilbao.
ProÓpera (México)