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“Celso Albelo, de voz poderosa, la de un lírico de adecuado tonelaje, de indudable enjundia y sustancia, de apoyo soberano y justo. Se perfeccionó con profesores como Tom Krause y Manuel Cid en la Escuela de Canto de Madrid […] posee una segunda octava imponente y casi feroz a partir del Fa 3, que crece y crece, duplicando su volumen, en cuanto desemboca en las notas más altas: La, Si, Do, Re (nota esta con la que creemos cerró el conjunto que da remate al segundo acto)… La voz ahí es casi hercúlea, broncínea, arrolladora y sonora. Algo que, como es lógico se pudo percibir en la famosa salida y en todos aquellos pasajes, como el indicado, en los que tradicionalmente Jorge se va arriba”.
Beckmesser

«…cuando tu compañero de reparto es Celso Albelo, sin duda uno de los tenores con mayor emisión y facilidad de agudos de todo el panorama internacional: su último acto acumuló momentos de hondura sin rebajar en ningún momento la exigencia técnica. El tenor tinerfeño se benefició de un papel que domina al detalle y que, siendo muy difícil de cantar, se ajusta como anillo al dedo a sus habilidades. Su turno de ovaciones llegó al final del primer acto, con el dúo de Jorge y Roque “Feliz morada donde nací”. Albelo encara los ataques de manera muy directa, casi violenta, lo que permite bajo una falsa sensación de normalidad emitir sobreagudos con potencia inverosímil.
Ópera Actual